Amistad también es estar separados sin que nada cambie

La amistad auténtica no necesita una supervisión diaria para saber si hoy el afecto es sincero o ya se marchitó. No hay presión, ni la obligación de tener que revelar cada pensamiento, cada vivencia exactamente en la hora que ocurre algo.Las amistades auténticas que se crean en la magia de las casualidades dejan espacio y ofrecen libertad. Porque el vínculo se alimenta con la confianza y con los sentimientos sinceros.

Estos mismos que dicen casi sin palabras, que "no le debo nada y al mismo tiempo le debo todo", "estoy aquí para usted siempre que lo necesite". Me gusta esas amistades que no consideran el tiempo ni el espacio. Personas que la vida quita de su lado por los motivos que son y que, al final de los meses o años, vuelven a usted con la misma complicidad, como si sólo hubiera pasado una hora desde la última vez que tuvieron contacto. Compartir

Es posible que actualmente conservas a un amigo o amiga de la infancia. Aquella persona con la que comparte aventuras de escuela, tardes de carreras, bromas y barras de chocolate en la calle. O puede que haya llegado alguien nuevo en su vida, en el momento más propicio.Son relaciones íntimas mantenidas por los afectos íntegros

y, a veces, hasta un poco de esa magia inexplicable que albergan los corazones que se conectan entre sí casi sin saber por qué.

A pesar del tiempo, a pesar de la distancia ... Usted siempre me tendrá aquíLa vida, a veces, da más vueltas que el puntero de un reloj.

Nunca sabemos que nuestros pasos van a tomar

. Ya sea por cuestiones de trabajo, o por motivos personales teniendo nuevas relaciones amorosas, a veces nos vemos obligados a colocar kilómetros entre nosotros y nuestras amistades.La vida es movimiento, y sólo los que se mueven pueden alcanzar con la punta de los dedos sus sueños. Muchas veces esto implica tener que renunciar a cosas: dejamos nuestros hogares, nuestras raíces y también esas amistades del alma.Compartir

Seguro que ya ha pasado por eso alguna vez. Y es entonces, en esos instantes de cambios y crecimiento personal, que descubrimos quiénes son las personas más significativas en nuestras vidas.Hay quien necesita un contacto diario, de una interacción donde sus necesidades sean saciadas. Valoran esta proximidad casi dependiente donde la interacción es continua.

Esta "fluencia" de interacción y contacto no siempre puede suceder , especialmente cuando estamos obligados a distanciarnos por razones profesionales o personales.

  • Es entonces cuando existe mayor riesgo de perder a muchos de esos amigos que dejamos en nuestros lugares de origen. Aparecen las censuras, el
  • "sucede que usted ya no tiene tiempo para mí",
  • "usted se conecta mínimamente", "sucede que usted ya no cuenta todo para mí como antes". Existen amistades que se transforman casi en relaciones de pareja, opresivas y tóxicas. Provocan presión y sufrimiento. Por otro lado, existen otras personas que entienden y saben respetar. La preocupación y el cariño continúan estando allí, su afecto es sincero, sabemos que están con nosotros pero no hay obligación de "monitorear".No hay necesidad de palabras para comprender que, a pesar de la distancia, siguen siendo parte de nosotros mismos. Amistades efímeras, amistades de corazón de diamante
  • Usted no debe preocuparse por haber dejado atrás a muchas personas. Esto es parte de nuestro proceso de crecimiento personal, porque

crecer significa cargar el peso más bajo posible en su mente y el máximo en su corazón.Las amistades auténticas son muy pocas, pero brillan con el destello de los diamantes: son indestructibles y estarán contigo cada día de tu vida para darle luz en los oscuros días y armonía en los instantes de felicidad.

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Hay amistades que vienen y que van, como el viento caliente del verano. Nos traen su experiencia, nos alegran y se disipan con la delicadeza de un breve perfume, dejándonos recuerdos.

Hay otras amistades que se convierten en malas vivencias. El mundo a veces nos salpicaba de egoísmos, de intereses personales y una u otra traición.Ahora, las malas vivencias con amistades que, en verdad, nunca han sido amistades, no deben desanimar ni hundir nuestras esperanzas. La gente buena existe, y las amistades del alma también.

La amistad auténtica se ofrece con libertad y sin compromisos. Y se cuida como un bien precioso, como un habitante más de su alma que necesita de reciprocidad, confianza y gratitud. Si usted todavía se acuerda de una amistad que ha dejado atrás debido a las circunstancias que la vida trae, no dude en volver a entrar en contacto con esa persona. Si el cariño siempre fue sincero, si esa intimidad fue tan mágica, gratificante y divertida que aún hoy la recuerda con una sonrisa, no deje de recuperarla. Porque

  • para las amistades auténticas no existe el tiempo, ni la distancia.
  • Imágenes cortesía de Jim Joo y Claudia Tremblay.