Orgasmo femenina: mitos y verdades

Hablar de sexo sigue siendo un tabú. Es mucho lo que se sugiere y poco lo que se dice fuera de los ambientes más científicos. Por eso, es común que surjan muchas dudas sobre lo que significa mantener una relación placentera y satisfactoria. Estas preguntas afectan muchos aspectos de la sexualidad, y en este artículo vamos a enfocar un aspecto específico: el orgasmo femenino.Hablamos de una sensación placentera para la mujer alrededor de la cual circulan varias creencias e ideas preconcebidas.

¿Cuáles son las verdades y cuáles son los mitos?Vamos a tratar de separar la realidad de lo que, simplemente, no es verdad. No existe un único tipo de orgasmo femenino

En primer lugar, muchos autores diferencian dos tipos de orgasmo femenino

: el vaginal y el clitoriano. El primero es alcanzado por la estimulación de la vagina durante la relación sexual, sin estimulación directa sobre el clítoris. Por su parte, el orgasmo clitoriano potencialmente puede ser más intenso debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que están alrededor.Además, las mujeres lo sienten de manera distinta: como una ola de calor que se esparce por todo el cuerpo y que genera espasmos musculares. A continuación, vamos a hablar sobre el orgasmo en general, sin distinción entre ambos tipos.

Mitos que envuelven el orgasmo femenino Actualmente siguen existiendo varias afirmaciones que se refieren a esa sensación de éxtasis femenina que se consideran verdaderas. Pero son consideraciones incorrectas que, además de confundirse, nos pueden impedir de aprovechar al máximo nuestras relaciones sexuales. Si una mujer no puede llegar al orgasmo, es porque no le gusta

Aunque esto puede ocurrir, esto no es necesariamente el motivo. Es posible que la experiencia haya sido poco placentera para la mujer y que, por lo tanto, no haya llegado al ápice. Pero también puede ser que la relación sexual haya sido realmente buena y que ella tampoco llegue al clímax.

Reducir el acto sexual a "con orgasmo" o "sin orgasmo" es banal. Esta afirmación es equívoca y fruto de una confusión terminológica. Actualmente, impera en nuestra sociedad la creencia incorrecta de que el orgasmo y la satisfacción sexual son lo mismo o que andan lado a lado. Pero no es verdad. Son independientes, de modo que uno puede suceder sin el otro.

La masturbación disminuye el número de orgasmos

Es exactamente lo contrario. La exploración del propio cuerpo es una manera de adquirir experiencia y de conocerse mejor. Las mujeres que se masturban saben de lo que les gusta más y lo que les ayuda a sentir placer. De esta manera, ellas son más capaces de orientar a su pareja y lograr que la relación sea satisfactoria. En realidad, se suele utilizar los ejercicios de Kegel para mejorar la estimulación sexual. Aunque son más conocidos porque sirven de preparación para el parto para mujeres embarazadas o para tratar la incontinencia urinaria, son ejercicios muy útiles para mejorar el bienestar sexual. Son una serie de ejercicios de

contracción de los músculos del piso pélvico

de la vagina que tienen la finalidad de tonificar esos músculos.

Si la mujer no tiene orgasmos, es sexualmente incapaz, inactiva o sin habilidad. Además de misógina, es una afirmación completamente incorrecta. Ya hemos visto que la satisfacción sexual no camina lado a lado con el clímax. En realidad, ninguno de los miembros de la pareja tiene obligación de tener orgasmos. Crear esta obligación es poco conveniente e incluso perjudicial

, pues puede provocar, incluso, el efecto contrario: bloquear el placer. Sin embargo, si las relaciones sexuales son dolorosas o no es posible llegar al orgasmo, la mujer (y el hombre) debería buscar un especialista para comprobar que no tiene ningún problema sexual, como por ejemplo la anorgasmia. Debemos pensar que una relación sexual es mucho más que llegar a ese instante de "placer máximo". Están involucrados factores psicológicos, fisiológicos, motivacionales, culturales ... Por lo tanto, para que una mujer se sienta realizada, no necesita sentir el orgasmo. Esto dependerá de cada caso en particular.

Verdades del orgasmo femenino

Después de exponer algunas de las falsas creencias que circulan alrededor de ese tema, vamos a ver cuáles son las verdades de esa sensación de éxtasis femenina. Las mujeres pueden tener orgasmos múltiplesEn comparación con los hombres, que necesitan un tiempo de recuperación después del orgasmo, el llamado período refractario,

las mujeres no necesitan descansar entre un orgasmo y otro. Tanto el vaginal como el clitoriano pueden ser sentidos de manera múltiple, ininterrumpida e incluso simultánea. Hace perder la conciencia

El orgasmo es uno de los instantes de mayor éxtasis para la mujer. En realidad, es tan fuerte que incluso puede hacer perder la conciencia. Es el fenómeno denominado pequeña muerte, conocido también como muerte dulce o

petite mort.

Se refiere al período refractario que las mujeres sienten después del orgasmo en forma de desmayos o pérdida de conciencia.

Especialistas defienden que esta sensación se debe a cambios respiratorios especialmente fuertes que contraen la aorta. Esta presión sobre la arteria principal del cuerpo causa hiperventilación, un exceso de oxígeno en la sangre. Por su parte, ocurre una leve isquemia, una pequeña suspensión en la irrigación sanguínea en el cerebro que causa la pérdida de conciencia. Existen los orgasmos sincronizados

Aunque es poco probable que suceda, puede que los dos miembros de la pareja tengan un orgasmo al mismo tiempo. Es una de las fantasías que más aparecen en las películas, casi un ideal clásico. Pero no hay que obsesionarse con esa idea, pues

no es por el hecho de llegar al orgasmo simultáneamente que la pareja va a sentir más placer. Además, es posible aprender a sincronizarse por medio de varias técnicas. Por ejemplo, el hombre puede estimular el clítoris durante la relación sexual. En estos casos, el conocimiento mutuo es esencial. Es posible tener orgasmo sin penetración

El clítoris puede ser estimulado de diversas formas (dedos, boca, ...). Por eso elorgasmo femeninopuede ocurrir sin la necesidad de haber penetración. Una relación sexual es mucho más que eso. Es sentir placer a cada instante, a cada toque, a cada cariño. Por eso este clímax puede ser alcanzado de varias maneras. Entonces, la relación sexual puede transformarse en un momento mágico y ambos pueden sentirse satisfechos sin la necesidad de ocurrir un orgasmo. Como ya vimos, son muchas las ideas preconcebidas y falsas sobre el orgasmo femenino, pero también hay muchas verdades que deben ser transmitidas desde la adolescencia. La tarea de la educación sexual es, por lo tanto, fundamental.