¿Por qué es importante no dejar las cosas sin terminar?

Dejar cosas inacabadas va más allá del simple descuido sin importancia. Desde el punto de vista psicológico, éste es un síntoma que no debe ser descuidado, particularmente en los casos en que no es algo ocasional, sino sistemático. Dejar las cosas sin terminar genera angustia. Cada tarea o compromiso que se deja sin terminar es un ciclo que permanece abierto. Mientras permanezca abierto, continuará gravitando en su vida, aunque usted no se dé cuenta. Usted siente el peso emocional del desorden, aunque no la percibe concretamente. Usted también puede experimentar la angustia silenciosa que, con frecuencia, llega de repente. En resumen, usted se llena de incomodidad."Nada cansa más que el constante recordatorio de la tarea inacabada".

-William James-

Los motivos para dejar las cosas inacabadas pueden ser muchos.
A veces las circunstancias externas influencian, pero en la mayoría de los casos eso tiene que ver con nosotros mismos. No finalizamos porque hay algo que entra en el camino, alguna realidad que estamos evitando. Vamos a profundizar.

Los motivos para dejar las cosas sin terminar En nuestras vidas hay grandes y pequeños objetivos, así como tareas grandes y pequeñas.

Lo que sucede con aquellos que optan por dejar las cosas inacabadas es una ruptura entre objetivos y tareas.

El objetivo es hacer algo, pero eso no se convierte en una acción concreta para alcanzarlo. Los motivos para ello son muchos. Sin embargo, hay algunos que tienen gran relevancia: Baja autoestima.

Cuando no hay amor propio, se piensa que lo que se hace tiene poco valor. ¿Qué importa hacer o no? Hay una percepción de que no hacer una tarea no hará ninguna diferencia.

  • Sentimiento de fracaso. Toma la forma de conseguir definir un "para qué". Como si todo ya estuviera perdido y ningún esfuerzo valiera la pena. Es una de las características de la depresión.
  • Sensación de inutilidad. Algunas personas piensan que es mejor dejar las cosas inacabadas porque al final, ellas estarán equivocadas. Tienen miedo del resultado. Por lo tanto, dejar todo inacabado evita enfrentar las propias limitaciones, reales o imaginarias.
  • Distración. Esta aparece cuando hay otros aspectos que absorben completamente la atención, el interés o la energía mental disponible. Por lo tanto, no hay disponibilidad para involucrarse en otra tarea. Si algo se hace, sólo se hace en parte.
  • Sobrecarga. Cuando hay más compromisos que el tiempo para cumplir, es normal dejar todo a la mitad.
  • Las consecuencias de dejar las cosas sin terminar Como se puede observar, dejar las cosas inacabadas da lugar a diversas consecuencias negativas.

Básicamente, introduce una sensación de angustia que puede volverse creciente e invasiva.

Además, por supuesto, acaba por afectar la autoestima y la autoevaluación. Las principales consecuencias de dejar las cosas sin terminar son: Favorece el surgimiento del estrés

constante.

  • Genera un sentimiento de estancamiento. Es como quedarse siempre en el mismo punto y no puede avanzar. Usted nunca puede terminar las tareas para continuar con las próximas.
  • Afecta la productividad. Será muy difícil alcanzar objetivos importantes si todo se deja a la mitad. Esto nos hace ineficaces, mientras nos quedamos perdiendo energía permanentemente.
  • Dispersa la atención. Al no poder cerrar los ciclos de cada tarea, su mente estará pensando en varias cosas al mismo tiempo: las tareas inacabadas, el tiempo que usted necesitará para terminarlas, etc.
  • Evita la creación de nuevos proyectos. No se siente la libertad para comenzar algo nuevo.
  • ¿Cómo resolver? Dejar cosas sin terminar es un problema que se debe resolver en dos niveles

. El primero tiene que ver con romper el hábito. Esto comienza como un acto más o menos inconsciente y se convierte en un hábito.

Lo que usted debe hacer es realizar tres acciones básicas. La primera cosa es hacer una planificación realista, estableciendo metas verdaderamente viables.La segunda es dividir las tareas en etapas y realizar una a la vez. La tercera cosa es aprender a introducir pausas activas. Es decir, períodos de descanso limitados para recuperar el ánimo y continuar.

Por otro lado, el problema también debe ser resuelto en un nivel más profundo. Es posible que usted esté haciendo algo que detesta y se sienta preso. O que usted tiene un sentimiento de incompetencia que lo invade. También es posible que, detrás de todo esto, exista una depresión. En cualquier caso, hay que investigar y profundizar en el asunto.